Estimado/a Compañero/a:
  
Es posible que el 14 de marzo de 2020 sea una fecha que marque un antes y un después en la historia de España. La situación generada por la evolución del coronavirus ha derivado en la declaración del Estado de Alarma tras la publicación del Real Decreto 463/2020. El Estado de Alarma ha establecido una limitación a la libertad de circulación de las personas; y unas medidas de contención en el ámbito comercial, equipamientos culturales, establecimientos y actividades recreativas, actividades de hostelería y restauración, y otras adicionales de un importante calado, nunca vistas en la historia reciente de España.
 
Sin duda las medidas a las que nos enfrentamos no tienen precedentes en nuestro entorno económico, de ahí que todos debamos acomodarnos a un nuevo e impredecible entorno de trabajo.
 
Somos conscientes que estos momentos de tanta incertidumbre, provocada por el COVID-19 y la vorágine de medidas adoptadas, afecta directamente a nuestra profesión. La situación nos desborda sobre todo porque el gobierno mantiene inalterable el calendario de presentación de impuestos; además tenemos que dar solución y salida a los ERTE’s, a solicitudes de prestación de desempleo, de ayudas, etc. Es una situación insólita que vivimos; invade nuestros despachos, sin tener en cuenta que gran parte de nuestros clientes, que conforman la pequeña y mediana empresa, no pueden siquiera hacernos entrega de la documentación del trimestre, porque el estado de alarma les impide salir a la calle, y es una cuestión de salud pública la que está en juego. Son muchas las voces que reclaman que los Asesores Fiscales tomemos medidas de presión para protestar contra esta situación que genera mucho desasosiego y estrés.
 
Como ya sabes, con los diferentes comunicados que os hemos ido emitiendo, nuestro colectivo ha estado y está realizando una intensa labor tanto a nivel estatal como autonómico; a través de FETTAF, con reiteradas reclamaciones desde el Foro de Colectivos de Profesionales Tributarios, al Ministerio de Hacienda, Dirección General de Tributos, Dirección General de la AEAT, Presidente del Gobierno, Vicepresidente 2º del Gobierno, Presidente del Consejo para la Defensa del Contribuyente, Subdirector General de Tributos, y a los diferentes partidos políticos.
 
Todos estos esfuerzos están encaminados, sin duda, a conseguir un aplazamiento de la presentación de las declaraciones y de las autoliquidaciones del trimestre, pero como ya habrás podido comprobar, no ha habido ninguna respuesta positiva por parte del gobierno, todo lo contrario, el calendario se mantiene inalterable. Ni tan siquiera se nos ha brindado la oportunidad de poder ofrecer soluciones conjuntas que puedan conducir a paliar esta situación.
 
Sin duda, esta excepcional situación nos afecta a todos y por ello debemos remar en la misma dirección.
 
Somos profesionales y sabemos cuál es nuestro trabajo. En estos momentos debemos asumir nuestra responsabilidad y entender que cualquier medida de presión que pudiéramos tomar, está fuera de contexto, máxime cuando puede perjudicar a nuestro propio cliente y, hoy es cuando más nos necesita.
 
Ahora nuestra labor no es otra que la de instar a la Administración tributaria a que, ya que no parece que vaya a existir una moratoria en la presentación de impuestos, al menos acuerde estas dos cosas: 

  • Que las declaraciones presentadas en estas circunstancias excepcionales con la información de la que dispongamos para realizar nuestro trabajo sean consideradas como correctas por razones de fuerza mayor, y más adelante no haya revisiones sumarias que deriven en un expediente sancionador, y
  • Que se tomen las medidas necesarias para garantizar que la página web de la Agencia Tributaria no se sature como consecuencia del inicio de campaña de renta y otros accesos habilitados desde el 1 de abril pasado. 

Recibid de toda la Junta de Gobierno y del personal de la Asociación un mensaje de apoyo y de ánimo en estos momentos tan difíciles para todos.

Luis Chinchilla Hurtado
Presidente APAFCV

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